Órganos de Gobierno

 El presidente y Vicepresidente

Muy importante el presidente y vicepresidente tiene que ser nombrado de entre los PROPIETARIOS, no es la primera vez que veo que se anula una elección, debido a que los vecinos eligen al hijo del propietario en estos cargos, o bién a un apoderado, o simplemente aquel matrimonio que en separación de bienes obstenta solo uno de ellos el título de propiedad, nombrandose como presidente al que no es propietario.

Organos Imprescindibles en Comunidad

Los enumera el Artículo 13 LPH y de estos los imprescindibles son el Presidente y la Junta de Propietarios.

La elección del Vicepresidente es facultativa.

El Secretario-Administrador. Será ejercido por el presidente de la Comunidad, salvo que en los estatutos o la Junta de Propietarios, decidan que dichos cargos se realiceseparadamente de la presidencia.

¿Puede ser Presidente un Usufructuario?

NO, pues la facultades que integran el usufructo (Art.467 CC) no equivalen a la titularidad dominical.

El Administrador

Es el encargado de administrar los elementos comunes de los bienes inmuebles urbanos y rústicos propiedad de terceros, en base a las normas legales y sin más limitaciones que las que le imponen los titulares de los bienes.

Aunque su imagen es muchas veces poco valorada, sus funciones son importantes porque se convierte en gestor, gerente, asesor, mediador, secretario, economista y representante inmobiliario.

El administrador de fincas debe gestionar el patrimonio delegado en él con criterios profesionales, elaborando el presupuesto anual y determinando las cuotas que paga cada vecino.

Además, gestiona los cobros de los recibos relativos a la comunidad en forma de derramas, ya sea por servicios habituales o por obras o reparaciones extraordinarias. En este caso, él será quien vele porque se cumplan los trabajos, al igual que controlará directamente al personal contratado para el mantenimiento ordinario del inmueble (conserjes, jardineros, personal de limpieza…).

Además, este profesional tiene que reclamar los recibos impagados, para que las cuentas de la comunidad (que él mismo dirige mediante balances periódicos) no se resientan.

En su labor de salvaguardar esos intereses también debe evitar que se produzca la depreciación del valor de las viviendas por culpa de anomalías del edificio, así como elaborar presupuestos con el fin de lograr la mejor oferta en relación calidad- precio en el mantenimiento del inmueble.